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Mis blogs son Altamira (Historia del Arte, Cine, Televisión, Fotografía, Cómic), Heródoto (Ciencias Sociales y Pensamiento) y Mirador (Joan Miró, Arte y Cultura Contemporáneos).

martes, junio 24, 2014

El artista francés Yves Klein (1928-1962) y su relación con Joan Miró.

El artista francés Yves Klein (1928-1962) y su relación con Joan Miró.
Yves Klein (Niza, 28-IV-1928-París, 6-VI-1962). Pintor y escultor francés. Hijo de la pintora abstracta Marie Raymond (1908-1989) y el galerista holandés Fred Klein (1898-1990), marchante de Mondrian. Yves Klein vivió hasta 1959 de su profesión de profesor de yudo, ejerciendo la cual enseñó en Madrid en 1951 y 1954, y su extenuante ritmo de trabajo también como artista provocó su temprano fallecimiento por infarto.
De formación autodidacta, recibió la temprana influencia de Matisse, Klee, Malevich, los surrealistas, el arte primitivo y mágico, y el arte oriental desde que vivió en Japón en 1952-1953, toda una suma de confluencias con Miró. 
Tras una etapa informalista en los años 50, evolucionó hasta coincidir con los Nuevos Realistas y a finales del decenio y en los primeros 60 alcanzó la fama con obras que unen el happening con la pintura automática. Su serie Anthropométries, iniciada en 1960, elimina la mediación del pincel, utilizando el cuerpo de las mujeres para crear directas impresiones sobre tela, papel... que se relacionan asimismo con el arte rupestre paleolítico y con el universo de los informalistas, y son patentes las afinidades del resultado plástico de su Anthropométrie 68 con los fondos cósmicos de Miró y el motivo del vacío oriental, puesto que ambos busca representar el inefable misterio de la naturaleza.



La pintura Monocromo azul (1961) (195,1 x 140), de col. MOMA, muestra una evidente afinidad en su intensidad poética y formal con el coetáneo tríptico Azul (1961) de Miró, quien en los años siguientes usa a menudo sus dedos, manos y pies como instrumentos de aplicación de la pintura, como las manos de Poema (1966) [DL 1945], Mujer y pájaros (1969) [DL 1383] y Manos volando hacia las constelaciones (1974) [DL 1568], y los pies del Panel del techo del auditorio de Fundació Joan Miró (1975) [DL 1649]. Malet (2006) señala a la vez la afinidad y la diferencia entre ambos artistas:
‹‹Miró, sempre més interessat per les aportacions del més joves que no pas del passat, devia conèixer les Antropometries d’Yves Klein, en les quals el cos d’una dona nua impregnat de pintura blava quedava imprès en la superfície blanca d’una tela. Però aquest gest i el de Miró responien a plantejaments ben diferents. Mentre que l’artista dels monocroms volia que fos el mateix cos de la dona que es pintès a si mateix, sense passar per l’intermediari del pinzell, Miró posava en valor el primer estri que va fer servir per expressar-se, la mà, i la part del cos humà, el peu, que ens manté permanentment vinculats a l’essència de la força creadora, la terra.›› [Malet. Una veu enmig del silenci. <Joan Miró 1956-1983. Sentiment, emoció, gest>. Barcelona. FJM (2006-2007).]

Fuentes.
Exposiciones.
<Yves Klein>. París. MNAM (3 marzo-23 mayo 1983). Cat. 424 pp.
*<Beuys. Klein. Rothko. Profecía y transformación>. Madrid. Fundación Caja de Pensiones (17 septiembre-8 noviembre 1987). Cat. 95 pp.
<Yves Klein>. Colonia. Museum Ludwig. Dusseldorf. KNW (8 noviembre 1994-8 enero 1995). Londres. Hayward Gallery (9 febrero-23 abril). Madrid. MNCARS (24 mayo-29 agosto). Texto de Sidra Stich. 291 pp. en español.
<Yves Klein>. Frankfurt. Schirn Kunsthalle (17 septiembre 2004-9 enero 2005). Retrospectiva. Cat. Textos de comisarios Olivier Berggruen y Ingrid Pfeiffer. Reseña de Itzhak Goldberg en “Beaux Arts”, 244 (IX-2004) 34.
<Yves Klein>. Bilbao. Museo Guggenheim (31 enero-2 mayo 2005). Retrospectiva. Cat. Textos de comisarios Olivier Berggruen, Max Breggruen, Ingrid Pfeiffer, et al. 239 pp. Nieto, Marta. Entrevista a Rotraut Klein-Moquay, viuda y gestora del legado del artista. “El País” (28-I-2005) 40.
<Yves Klein: Corps, Couleur, Immatñeriel>. París. MNAM (5 octubre 2006-5 febrero 2007). Retrospectiva.
*<Marie Raymond / Yves Klein. Herencias>. Madrid. Círculo de Bellas Artes (28 octubre 2009-17 enero 2010). Comisario: Nicolás Morales. Reseña de Julia Luzán. Yves Klein, el artista azul“El País” Semanal 1.726 (25-X-2009) 24-27.
<Yves Klein: With the Void, Full Powers>. Washington. Hirsshorn Museum and Sculpture Garden (20 mayo-12 septiembre 2010). Minneapolis. Walker Art Center (23 octubre 2010-13 febrero 2011). Comisarios: Kerry Brougher y Philippe Vergne. Reseña de Nuit Banai. “Art Forum” (IX-2010) 318-319.
Libros.
Bénézit, E. Dictionnaire des peintres, sculpteurs, designateurs et graveursGründ. París. 1976. 10 vols. Reed. Jacques Busse (dir.). 1999. 14 vols. vol. 7, pp. 843-845.
Klein, Yves. Le Dépassement de la problématique de lart. Éditions de lEnsb-a. París. 2003. 448 pp.
Artículos.
Domino, Christophe. Yves Klein: Rhapsody in blue. “Beaux Arts”, 129 (XII-1994) 70-75.
De Ménil, Dominique. Entrevista a Tinguely. Yves Klein. Un compañero genial. “Arte y Parte”, nº 56 (abril-mayo 2005) 43-57.
Puelles Romero, Luis. Exponer o vaciar. Klein en el desvelo de la representación. “Arte y Parte” 82 (2009) 40-55.
Bas, Borja. La vida del color Klein. “El País” Semanal 1.932 (6-X-2013) 70-73. Los Archivos Yves Klein, dirigidos por Daniel Moquay, forjan desde 2011 una gran marca comercial alrededor de la obra y el color azul ultramar saturado de Yves Klein, el International Blue Klein (IKB).

viernes, junio 20, 2014

Un debate (1996) de escritores sobre lo universal y lo particular: Milosz, Paz y Simon.

Un debate (1996) de escritores sobre lo universal y lo particular: Milosz, Paz y Simon.

En un debate [publicado en “El País Domingo” (4-VIII-1996)] celebrado en Atlanta (EE UU) con motivo de la Olimpiada Cultural, en la “Georgia Review” se reunieron los escritores y premios Nobel de Literatura, el ruso Joseph Brodsky (fallecido muy poco después), el polaco Czeslaw Milosz, la estadounidense Toni Morrison, el japonés Kenzaburo Oé, el mexicano Octavio Paz, el francés Claude Simon, el nigeriano Wole Soyinka y el escritor en inglés (de Trinidad) Derek Walcott. Discutieron temas como lo universal frente a lo particular en literatura y política, la poesía y los medios de comunicación, la literatura sacramental y el canon occidental. El debate se dividió en dos partes: la primera, sobre lo universal y lo particular, con Octavio Paz, Claude Simon y Czeslaw Milosz. En todos los participantes se denota la desesperanza, la conciencia del fracaso de los grandes ideales, de los “grandes relatos”, pero aun así no sucumben a la tentación de apartarse. Todos ellos están comprometidos con la palabra como arma del humanismo liberador. Su voz esclarecedora no merece el atrevimiento de hacer cortes a las palabras de Milosz, Paz y Simon que hemos seleccionado.

«Octavio Paz
La contradicción entre universalismo y particularismo, o más concretamente entre universalismo y nacionalismo, se ha señalado desde el comienzo de la historia moderna. Es un problema que es diferente en EE UU que en Latinoamérica y que en otras partes del mundo. EE UU es un hijo de la Reforma que comenzó un análisis libre a través de la libre interpretación de los textos sagrados y que fue, de alguna manera, una profecía de democracia, primero, y de modernidad, después.
Las otras ideas importantes para la fundación de EE UU surgieron en el siglo XVIII y entrañaban la noción de democracia y de creación de un orden nuevo. Por ello, este país nació en oposición a las tradiciones europeas del feudalismo, la aristocracia y los derechos autoritarios. Y por ello, se basó en dos ideales diferentes —igualdad y libertad—, que han estado chocando durante toda su historia.
Crisol fue una de las palabras con las que se trató de describir el universalismo asimilado cuando se hace frente a la pluralidad de lenguas y culturas de los inmigrantes europeos. Como sabemos, un parte de esa población fue excluida del crisol, lo que llevó a la guerra civil primero y, ahora, a muchos problemas de la América contemporánea.
Está claro que la idea del crisol no ha sido suficiente para hacer frente a los problemas del siglo XX. EE UU no sólo se ha convertido en un país plural, sino también en un país multicultural, con asiáticos, latinoamericanos, negros y demás razas que no pertenecen a la tradición occidental (aunque los latinoamericanos son un caso diferente, porque, de algún modo, se distancias también de la tradición europea). Este es ahora el gran problema del país.

Claude Simon
Usted ha contrapuesto los conceptos de universalismo y particularismo, y me parece que esto no es correcto. Después de todo, ¿qué quieren decir particularismo y universalismo? Yo soy un hombre, y hasta ahora considero a todos los hombres, cualesquiera que sean su nacionalidad y su raza, como mis iguales; y cuando hablo por mí mismo hablo también en el nombre de todos los hombres, no sólo de un país u otro.
Hemos visto la enorme influencia de las artes primitivas, en particular del arte africano, sobre el estilo de pintura cubista, o el descubrimiento de la composición japonesa por el impresionismo. Existe una fusión inevitable, en la que no hay nacionalismo ni razas. Tampoco religión, porque va más allá de todo eso.

Octavio Paz
El problema del nacionalismo o el particularismo es también literario. Como ejemplo, en la historia de la literatura francesa a menudo se mantiene la idea de que el clasicismo es, de por sí, universal. Hoy en día, los hombres de letras, como usted y yo, escribimos y hablamos con palabras que son, en un sentido, universales; pero, al mismo tiempo, particulares.
En EE UU tienen algo llamado expresionismo abstracto. No hay nada más universal que la abstracción; pero tampoco hay algo más particular que el expresionismo. Y esta es, en este momento, la visión norteamericana de la universalidad en el campo de las artes. No se trata de una cuestión política, sino también literaria, artística y filosófica. Y hoy, al final del siglo, esta cuestión es urgente...

Czeslaw Milosz
La cuestión del universalismo y el particularismo está en el centro de nuestros problemas. A mí me gustaría ser un hombre universal, y no me gustaría verme sujeto a factores de raza, tribu o nacionalidad. Pero no se puede negar que el particularismo existe. Es un hecho, y frecuentemente toma la forma de nacionalismo.
Cuando era joven me opuse al nacionalismo en Polonia, el país donde me crié. Más tarde tuve que oponerme al nacionalsocialismo de Hitler. Y ahora creo que cada uno debe oponerse a ese nacionalismo que trata de llenar un hueco tras la caída del comunismo. Mi libro sobre los intelectuales comunistas —La mente cautiva— llegó a ser un best-seller en Yugoslavia en los años 80; y las veces que he visitado ese país me ha sorprendido por su transformación. Esa gente, que se libró por sí misma de la doctrina marxista, se ha convertido en nacionalista. Y ya hemos visto lo que pasó en Yugoslavia. En mi opinión, los intelectuales son responsables de los horrores de Bosnia, porque ellos fomentaron el inicio de las tendencias nacionalistas.
Como poeta, me gustaría no preocuparme por particularidades. Pero como me doy cuenta del papel que desempeñan estas, considero que son importantes. Cualquiera que no sea consciente de sus poderes no está capacitado para oponerse al nacionalismo y al tribalismo.
Muchos países mantienen hoy un conflicto entre nuestra civilización planetaria (que tecnológicamente es en gran parte de origen norteamericano) y sus propias particularidades. Sea Japón o sean los países ex-comunistas de la Europa Central, todos se enfrentan al problema de sus particularidades: su herencia nativa contra la globalización. La gran cuestión está en saber si podemos sobrevivor con respeto mutuo, independientemente de nuestra nacionalidad, o si tendremos que sufrir cosas como las que han ocurrido en Bosnia.

Claude Simon
El señor Milosz ha hablado de tomar partido. Creo que hay dos formas de hacerlo: como ciudadano y como escritor. Como ciudadano, yo he tomado posiciones muy claras. Formé el Manifiesto de los 121, que incitaba a la deserción durante la guerra de Argelia, y he tomado partido en otros casos. Pero ¿qué es tomar partido como escritor? Sartre decía: «Toda la cuestión consiste en saber si uno está interesado en hablar del vuelo de las mariposas o de la condición de los judíos». Y es que ciertas formas artísticas y literarias reflejan la sociedad en que vivimos, que, al igual que en casi todas partes, se ha construido bajo la opresión del dinero y del poder. Por tanto, me parece que la toma de posición de un escritor es or contra la tradición nacida de ese mundo opresivo. Creo que esto lo hemos sentido una gran parte de nosotros después de lo que ha pasado, ahora, en Bosnia, y antes, en Auschwitz.

Czeslaw Milosz
Yo estoy lejos de invocar una poesía «políticamente comprometida», pero creo que la poesía cala en un nivel mucho más profundo: el nivel de la actualidad. Hay un mal en nuestra civilización: todos esos fenómenos, como las guerras tribales en Bosnia, son el resultado de un vacío que ha sido llenado por un nacionalismo y un particularismo concebidos de un modo cruel, criminal. Como poeta, trato de hallar cosas profundamente entroncadas en nuestra civilización.

Claude Simon
Como poeta, Czeslaw Milosz hace algo más tangible, más cierto, más eficaz y más válido que el alineamiento o la literatura comprometida. Como poeta, alcanza profundidades que ni la pintura ni ningún otro arte alcanzarán jamás.

Octavio Paz
Nadie está abogando aquí por la literatura comprometida. Todos estamos de acuerdo en apoyar la literatura libre, y yo creo que la función del escritor no es política ni moralista. No está para adoctrinar o predicar buena moral. La función del escritor es adentrarse en sí mismo o en otros para expresar la particularidad única que es cada persona, cada nación y cada lengua. Ese es el único camino para llegar a la universalidad...»


sábado, junio 14, 2014

El editor español Josep Maria Castellet (1936-2014) y su relación con Joan Miró.

El editor español Josep Maria Castellet (1936-2014) y su relación con Joan Miró.
Josep Maria Castellet (Barcelona, 1936-2014), editor, crítico literario, antólogo de poesía y escritor de ensayo y memorias. Fue un puente cultural entre Cataluña y España desde las editoriales Seix Barral, Edicions 62 y Península y uno de los principales poderes fácticos de la cultura catalana durante varios decenios. Obtuvo el Premio Nacional de las Letras 2010.
De ideas políticas progresistas, aunque sin militancia conocida, durante muchos años estuvo cerca del PSC, en uno de cuyos congresos le conocí en una mesa redonda en la que ambos participábamos junto a Francesc Vallverdú y Victoria Camps, sobre el compromiso de los intelectuales independientes, en el que mostró sus reconocidas virtudes de lucidez mental en el diálogo e ironía distante en la crítica, de pasión por el saber y el seny de aceptar lo inevitable.
Mantuvo una relación fluida de amistad con Joan Miró en los años 60 y 70, que resultó en ilustrar este algunas de sus promociones en el Òmnium Cultural, Edicions 62 y Enciclopèdia Catalana. Entre sus desacuerdos destaca que Castellet admiraba a Josep Pla y pedía (en vano) que le dieran el Premi d'Honor de les Lletres Catalanes. Eso horrorizaba a Miró, que consideraba a Pla como uno de su archienemigos personales amén de un traidor a la causa catalanista.


Fuentes.
Libros.
Castellet, Josep Maria. Seductors, il·lustrats i visionarisEdicions 62. Barcelona. 1962. 253 pp.
Artículos de otros.
Geli, Carles. Obituario. El intelectual que lo fue todo. “El País” (10-I-2014) 34-35.  
Cruz, Juan. La otra mitad de la vida. “El País” (10-I-2014) 34. Evocación personal de Castellet. 
Gracia, Jordi. El último mohicano. “El País” (10-I-2014) 35. Su aportación cultural. 
Redacción. Mas y Rajoy destacan la importancia del editor. “El País” (10-I-2014) 35.
Buckley, Ramón. Josep Maria Castellet, el fino olfato de la literatura. “El País” (12-I-2014) 43.
De Carreras, Francesc. Castellet como mandarín cultural. “El País” Cataluña (15-I-2014) 2. Destaca que Castellet defendiera a Josep Pla, contra el parecer de tantos nacionalistas.